Una casa de 1878 que resiste en medio del campo de golf en el Abierto Británico

Una casa de 1878 que resiste en medio del campo de golf en el Abierto Británico

TROON, Escocia.- Debe ser la única casa que queda dentro de un campo de golf en el Reino Unido, dicen en Royal Troon. Pero a no confundirse, no es orgullo. Como suele ocurrir, los sucesivos dueños del chalet que todos conocen como Black Rock, sencillamente por haberle adosado el nombre del hoyo 2, se negaron a venderlo y por eso se mantiene enhiesto, con su jardín y su fondo donde llueven pelotitas blancas y porosas.

El caso es similar al que se da en los Estados Unidos en Augusta National, sede del Masters, en ocasión de jugarse ese torneo. Sin embargo, hay algunas diferencias entre ambos. Una es la antigüedad de la propiedad. Mientras la de Augusta tiene 57 años, Black Rock data de antes de la fundación de Royal Troon, en 1878. Además, esta construcción está en pleno trazado, entre el green del 2, ubicado a metros del jardín verdadero, y el del hoyo 16, en tanto la casa de la célebre cancha del estado de Georgia ocupa un sector cercano a uno de los estacionamientos y sus propietarios son los que la construyeron.

Hoy, Black Rock se divide en dos viviendas con los números 14 y 16 en sus puertas. En el primero, su amable dueña sonríe tras dejar una reunión en una de las salas que se pueden ver del lado del hoyo 16, para atender a la puerta. Es lógico que haya invitados cuando se juega The Open. Con una sonrisa, no pone de excusa ese momento íntimo para hablar con un cronista argentino. Simplemente se niega una y otra vez ante las «excusas» que esgrime su interlocutor para charlar cinco minutos y que cuente si aquí también hay presión para que se desprenda de la casa y le deje su lugar a uno de los clubes de golf más tradicionales del mundo. La realidad es que sí hubo intentos de los socios de Royal Troon, pero no lo admiten ni de un lado ni del otro. Como tampoco hay registro ni referencia alguna en las páginas que cuentan la historia del campo más famoso de la localidad de South Ayrshire, donde hay más fairways y roughs que calles.

Una casa de 1878 que resiste en medio del campo de golf en el Abierto Británico

 

La señora apenas cuenta que es dueña de esa mitad de la construcción junto con su esposo, desde hace 25 años y que sus vecinos llevan menos tiempo aún allí, «unos pocos años». Lo cierto es que por un momento la sensación es extraña. Uno se da vuelta para dejar el porche y se encuentra directamente con el green del 16 y su stand repleto de gente que aplaude al estadounidense Bubba Watson, justo cuando estaba haciendo birdie.

Entonces no parece haber cerca rastros de «La Dama Gris de Troon» (The Grey Lady of Troon), cuya fábula se escucha en este condado desde que el granjero Jason Grant aseguró haberla visto en forma de fantasma en 1873. «Era oscuro todo en derredor, aunque una luz iluminaba la cara de una señora de gris. No era un ser mortal, y se estaba esfumando ante mis ojos». Después, hubo «reportes» que aseguraban haberla visto deambular también por Loans, un condado pegado a Troon.

Si hubiera sido en nuestros tiempos, cualquiera supondría que fue una leyenda que se echó a rodar para que la casa de Black Rock, a orillas del mar y a merced de todos los vientos, pasara a ser propiedad de Royal Troon. Pero es una historia más antigua que el deporte y salvo los ciudadanos de aquí, sólo podría pensar en ella algún golfista después de fallar un putt de medio metro.

 

Fuente: La Nación

 
 
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